Génesis: Un Nuevo Comienzo y Nuestro Papel como Guardianes de la Creación

Génesis: Un Nuevo Comienzo y Nuestro Papel como Guardianes de la Creación

Génesis: Un Nuevo Comienzo y Nuestro Papel como Guardianes de la Creación

Con la alegre celebración de Simjat Torá detrás de nosotros, comenzamos a leer la Torá una vez más, empezando con Bereshit—el Libro del Génesis. Este ciclo anual nos recuerda que la Torá siempre ofrece sabiduría fresca. Al encontrarnos con la historia de la creación nuevamente, somos testigos de cuán hermosa y especial es y qué responsabilidad más profunda nos impone a nosotros, los Humanos.

Génesis nos presenta dos narrativas diferentes de la creación. En Génesis 1, somos testigos de un despliegue cósmico. Dios habla, y el universo toma forma en seis días con propósito: luz, cielo, tierra, estrellas, plantas, animales y finalmente, la humanidad. Es una visión inspiradora de orden y grandeza. La humanidad es creada a imagen divina y mandada a 'llenar la tierra y someterla', sugiriendo dominio sobre el mundo natural. Pero, ¿es eso todo? No.

En Génesis 2, la narrativa cambia. Se enfoca en la experiencia humana en el Jardín del Edén, donde Dios forma a Adán de la tierra y lo coloca en un jardín para 'cultivarlo y guardarlo' (LeOvda u'LeShomra). Aquí, la humanidad no es solo un gobernante sino un cuidador, profundamente conectado a la tierra de la cual fue creado. La tarea es clara: se nos confía el privilegio y la responsabilidad de cuidar la creación.

Estas dos perspectivas—dominio y administración—no son contradicciones sino complementos. LeOvda nos recuerda que estamos llamados a ser participantes activos en el mundo, trabajando para traer cambios positivos, usando nuestro intelecto, creatividad y manos para dar forma a la tierra. Sin embargo, LeShomra modera esto al enfatizar el deber sagrado de preservación. No somos libres de explotar o destruir; más bien, debemos proteger y sostener el equilibrio natural del mundo.

Nuestro papel como humanos no es solo disfrutar de la creación sino también protegerla para las futuras generaciones. Al volver la página al comienzo de la Torá, reflexionemos sobre lo que significa ser socios con Dios en la obra continua de la creación. Cada uno de nosotros está llamado no solo a usar los recursos de la tierra sino a honrarlos, para asegurar que la belleza y la abundancia de nuestro mundo perduren.

Este nuevo comienzo es una invitación. ¿Aceptaremos el desafío de trabajar la tierra con sabiduría, de cuidarla con esmero y de vivir como fieles administradores del mundo que se nos ha confiado? Recuerda: Dios no tiene otros trabajadores que nosotros, no tenemos otro Rey que él. Que este próximo ciclo de lectura de la Torá nos acerque más a Él, para que realmente cumplamos nuestro deber como custodios de la Tierra y sus habitantes.


Marc Chagall - Paraíso (1961)Paraíso por el famoso pintor judío Marc Chagall, 1961, Francia.