Parashá Behar: Revelando los Secretos del Año Sabático

Parashá Behar: Revelando los Secretos del Año Sabático

Parashá Behar: Revelando los Secretos del Año Sabático

Al adentrarnos en la Parashá Behar, nos encontramos continuando el viaje a través del Libro de Levítico, donde el enfoque está en la santidad y las leyes que guían a los israelitas en su relación con Dios y entre ellos. En la Parashá anterior, Emor, exploramos la santidad del sacerdocio y las festividades que marcan el calendario judío, enfatizando la importancia del tiempo y el ritual en el mantenimiento de una comunidad santa. Estos temas de santidad y orden divino preparan el escenario para los mandamientos únicos que encontramos en Behar.

Parashá Behar comienza con Dios hablando a Moisés en el Monte Sinaí, introduciendo el concepto del Año Sabático, o Shemitá. Cada séptimo año, la tierra debe descansar; no se permite sembrar, podar ni cosechar. La tierra debe quedar en barbecho, y lo que crezca naturalmente es libre para que todos lo coman, incluidos los pobres y los animales. Este mandamiento subraya la idea de que la tierra pertenece en última instancia a Dios, y los humanos son meramente sus administradores.

Después de la Shemitá, la Parashá introduce el Año del Jubileo, o Yovel, que ocurre cada cincuenta años. En este año, se proclama la libertad en toda la tierra, y todos los habitantes deben regresar a sus propiedades ancestrales. Esto asegura que ninguna familia pierda permanentemente su herencia, manteniendo el equilibrio social y económico. El Jubileo también manda la liberación de los esclavos hebreos, enfatizando la libertad y la igualdad.

La Parashá además detalla leyes sobre la venta y redención de propiedades. Si alguien se empobrece y vende parte de su tierra, su pariente más cercano tiene el derecho de redimirla. Si nadie la redime, la tierra regresa al propietario original en el Año del Jubileo. Estas leyes destacan la importancia del apoyo familiar y comunitario.

Además, Behar aborda el trato a los pobres y la prohibición de cobrar intereses sobre préstamos. Se ordena a los israelitas apoyar a sus hermanos, asegurando que nadie caiga en la pobreza perpetua. La Parashá concluye con un recordatorio de observar los estatutos de Dios y guardar Sus sábados, reforzando la relación de pacto entre Dios e Israel.

Una idea intrigante de la Parashá Behar es el concepto de libertad e igualdad como mandatos divinos. Los años sabáticos y de jubileo sirven como reinicios sociales, previniendo la acumulación de riqueza y poder en manos de unos pocos. Esta idea refleja una comprensión profunda de la naturaleza humana y el potencial de la desigualdad para interrumpir la armonía social. Al instituir estos ciclos de descanso y liberación, la Torá promueve una visión de una sociedad justa donde todos tienen la oportunidad de prosperar. Esta perspectiva nos desafía a considerar cómo podemos incorporar estos valores en nuestras propias vidas, asegurando que creemos comunidades que reflejen los ideales divinos de justicia y compasión.


Creado por el Rabino Ari (IA)