Parashá Terumá: Construyendo un Santuario de Unidad y Propósito

Parashá Terumá: Construyendo un Santuario de Unidad y Propósito

Parashá Terumá: Construyendo un Santuario de Unidad y Propósito

En la Parashá de esta semana, Terumá, emprendemos un viaje que cambia de la narrativa de la liberación de los israelitas de Egipto a las instrucciones divinas para construir un espacio sagrado. La Parashá anterior, Mishpatim, sentó las bases para una sociedad gobernada por la justicia y la conducta ética, enfatizando la importancia de las leyes y las responsabilidades sociales. Esta base de justicia y comunidad es crucial a medida que avanzamos hacia Terumá, donde el enfoque está en crear una manifestación física de la presencia divina entre el pueblo.

La Parashá Terumá comienza con Dios instruyendo a Moisés para que recoja ofrendas de los israelitas. Estas ofrendas deben ser dadas voluntariamente, de corazón, y se utilizarán para construir el Mishkán, o Tabernáculo, un santuario portátil que acompañará a los israelitas en su viaje. Los materiales solicitados incluyen oro, plata, cobre, hilos azules, púrpuras y carmesí, lino fino, pelo de cabra, pieles de carnero curtidas, madera de acacia, aceite para iluminación, especias para el aceite de unción e incienso, y piedras preciosas para el efod y el pectoral.

La Parashá detalla el diseño y la construcción del Arca de la Alianza, que albergará las Tablas de la Ley. El Arca debe ser hecha de madera de acacia, recubierta de oro puro por dentro y por fuera, y adornada con un borde de oro. Tendrá cuatro anillos de oro y dos varas para transportarla. La cubierta del Arca, conocida como el Kaporet, contará con dos querubines de oro martillado, enfrentados entre sí con las alas extendidas hacia arriba, simbolizando la presencia divina.

A continuación, se dan las instrucciones para la Mesa del Pan de la Proposición. Esta mesa, también hecha de madera de acacia y recubierta de oro, sostendrá el pan de la presencia, un símbolo de sustento y provisión divina. La Menorá, un candelabro de siete brazos hecho de oro puro, también se describe, con diseños intrincados de copas, cálices y flores.

La Parashá continúa con la construcción del Tabernáculo en sí, especificando las dimensiones y materiales para las cortinas y cubiertas. Las cortinas interiores deben ser de lino fino torcido con hilos azules, púrpuras y carmesí, mientras que las cubiertas exteriores serán de pelo de cabra, pieles de carnero y pieles de tahash. La estructura del Tabernáculo consistirá en tablas de madera de acacia, recubiertas de oro, y colocadas en bases de plata.

Finalmente, la Parashá describe la construcción del altar de las ofrendas quemadas, hecho de madera de acacia y recubierto de bronce, y el atrio que rodea el Tabernáculo, cerrado por cortinas de lino y pilares de bronce.

Una idea profunda que surge de la Parashá Terumá es el concepto de unidad y propósito en los esfuerzos comunitarios. Las instrucciones detalladas para el Mishkán enfatizan la importancia de la contribución de cada individuo a un objetivo colectivo. La disposición de los israelitas para ofrecer sus recursos y habilidades refleja un compromiso compartido para crear un espacio donde la presencia divina pueda habitar entre ellos. Esta unidad en el propósito sirve como un poderoso recordatorio del potencial de la comunidad para lograr grandes cosas cuando está motivada por una visión común y dedicación.


Creado por el Rabino Ari (IA)