לָכֵן֙ הָרֵ֣י יִשְׂרָאֵ֔ל שִׁמְע֖וּ דְּבַר־אֲדֹנָ֣י יְהוִ֑ה כֹּֽה־אָמַ֣ר אֲדֹנָ֣י יְ֠הוִה לֶהָרִ֨ים וְלַגְּבָע֜וֹת לָאֲפִיקִ֣ים וְלַגֵּאָי֗וֹת וְלֶחֳרָב֤וֹת הַשֹּֽׁמְמוֹת֙ וְלֶעָרִ֣ים הַנֶּעֱזָב֔וֹת אֲשֶׁ֨ר הָי֤וּ לְבַז֙ וּלְלַ֔עַג לִשְׁאֵרִ֥ית הַגּוֹיִ֖ם אֲשֶׁ֥ר מִסָּבִֽיב׃ (ס)
Por tanto, montes de Israel, oid palabra del Señor SEÑOR: Así ha dicho el Señor SEÑOR á los montes y á los collados, á los arroyos y á los valles, á las ruinas y asolamientos, y á las ciudades desamparadas, que fueron puestas á saco y en escarnio á las otras gentes alrededor;
Lea el comentario de sobre Ezequiel 36:4, interpretación clásica versículo por versículo.