2Y revolveré Egipcios contra Egipcios, y cada uno peleará contra su hermano, cada uno contra su prójimo: ciudad contra ciudad, y reino contra reino.
3Y el espíritu de Egipto se desvanecerá en medio de él, y destruiré su consejo; y preguntarán á sus imágenes, á sus mágicos, á sus pythones y á sus adivinos.
11Ciertamente son necios los príncipes de Zoán; el consejo de los prudentes consejeros de Faraón, se ha desvanecido. ¿Cómo diréis á Faraón: Yo soy hijo de los sabios, é hijo de los reyes antiguos?
16En aquel día serán los Egipcios como mujeres; porque se asombrarán y temerán, en la presencia de la mano alta de SEÑOR de los ejércitos, que él ha de levantar sobre ellos.
17Y la tierra de Judá será de espanto á Egipto; todo hombre que de ella se acordare se asombrará, por causa del consejo que SEÑOR de los ejércitos acordó sobre aquél.
18En aquel tiempo habrá cinco ciudades en la tierra de Egipto que hablen la lengua de Canaán, y que juren por SEÑOR de los ejércitos: una será llamada la ciudad Herez.
20Y será por señal y por testimonio á SEÑOR de los ejércitos en la tierra de Egipto: porque á SEÑOR clamarán á causa de sus opresores, y él les enviará salvador y príncipe que los libre.
21Y SEÑOR será conocido de Egipto, y los de Egipto conocerán á SEÑOR en aquel día; y harán sacrificio y oblación; y harán votos á SEÑOR, y los cumplirán.
23En aquel tiempo habrá una calzada de Egipto á Asiria, y Asirios entrarán en Egipto, y Egipcios en Asiria; y los Egipcios servirán con los Asirios á SEÑOR.