ח לָכֵ֤ן חַכּוּ־לִי֙ נְאֻם־יְהוָ֔ה לְי֖וֹם קוּמִ֣י לְעַ֑ד כִּ֣י מִשְׁפָּטִי֩ לֶאֱסֹ֨ף גּוֹיִ֜ם לְקָבְצִ֣י מַמְלָכ֗וֹת לִשְׁפֹּ֨ךְ עֲלֵיהֶ֤ם זַעְמִי֙ כֹּ֚ל חֲר֣וֹן אַפִּ֔י כִּ֚י בְּאֵ֣שׁ קִנְאָתִ֔י תֵּאָכֵ֖ל כָּל־הָאָֽרֶץ׃
8 Por tanto, esperadme, dice SEÑOR, al día que me levantaré al despojo: porque mi determinación es reunir las gentes, juntar los reinos, para derramar sobre ellos mi enojo, todo el furor de mi ira; porque del fuego de mi celo será consumida toda la tierra.